HEPATITIS
- enfermedadesvirus
- 27 nov 2015
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Es la hinchazón e inflamación del hígado.
Causas
La hepatitis puede ser causada por:
Células inmunitarias en el cuerpo que atacan el hígado
Infecciones por virus (como las hepatitis A, B o C), bacterias o parásitos
Daño hepático por alcohol o tóxicos (venenos)
Medicamentos, como una sobredosis de paracetamol.
La enfermedad hepática también puede ser causada por trastornos hereditarios, como la fibrosis quística o la hemocromatosis, una afección que consiste en tener demasiado hierro en el cuerpo.
Otras causas incluyen la enfermedad de Wilson, un trastorno en el cual el cuerpo retiene demasiado cobre.
Síntomas
La hepatitis puede comenzar y mejorar rápidamente. También puede volverse una enfermedad prolongada. En algunos casos, puede llevar a daño hepático, insuficiencia hepática o incluso cáncer de hígado.
La gravedad de la hepatitis depende de muchos factores. Estos incluyen la causa del daño hepático y cualquier enfermedad que usted tenga. La hepatitis A, por ejemplo, a menudo es de corta duración y no conduce a problemas hepáticos crónicos.
Los síntomas de la hepatitis incluyen:
Dolor o distensión en la zona abdominal
Orina turbia y deposiciones de color arcilla o pálidas
Fatiga
Febrícula
Picazón
Ictericia (coloración amarillenta de la piel o los ojos)
Inapetencia
Náuseas y vómitos
Pérdida de peso
Es posible que usted no presente síntomas cuando resulte infectado con hepatitis B o C por primera vez. Puede aun presentar insuficiencia hepática posteriormente. Si tiene algún factor de riesgo asociado a cualquier tipo de hepatitis, le deben hacer exámenes periódicamente.
Pruebas y exámenes
A usted le harán un examen físico para buscar:
Agrandamiento y sensibilidad del hígado
Líquido en el abdomen (ascitis)
Coloración amarillenta de la piel
Pueden practicarle exámenes de laboratorio para diagnosticar y vigilar la enfermedad, incluso:
Ecografía abdominal
Marcadores sanguíneos autoinmunitarios
Exámenes para diagnosticar hepatitis A, B o C
Pruebas de la función hepática
Biopsia del hígado para verificar el daño hepático
Paracentesis (si hay presencia de líquido en el abdomen)
Tratamiento
Su proveedor de atención médica analizará con usted las opciones de tratamiento. Los tratamientos variarán según la causa de la enfermedad hepática. Usted puede necesitar una dieta rica en calorías si está bajando de peso.
Grupos de apoyo
Hay grupos de apoyo para personas con todos los tipos de hepatitis. Estos grupos pueden ayudarle a conocer lo último en tratamientos y a enfrentar mejor el hecho de tener la enfermedad.
Expectativas (pronóstico)
El pronóstico para la hepatitis dependerá de lo que esté causando el daño hepático.
Posibles complicaciones
Las complicaciones pueden incluir:
Daño hepático permanente, llamado cirrosis
Insuficiencia hepática
Cáncer del hígado
Cuándo contactar a un profesional médico
Busque atención médica inmediata si:
Tiene síntomas a causa de demasiado paracetamol u otros medicamentos y puede necesitar que le hagan un lavado del estómago
Vomita sangre
Presenta heces con sangre o alquitranosas
Está confundido o delira
Llame a su proveedor de atención médica si:
Tiene cualquier síntoma de hepatitis o cree que ha estado expuesto a las hepatitis A, B o C.
No puede retener alimento debido al vómito excesivo. Es posible que necesite recibir nutrición por vía intravenosa (a través de una vena).
Se siente enfermo y ha viajado a Asia, África, América del Sur o Centroamérica.
Prevención
Hable con su proveedor de atención médica acerca de aplicarse la vacuna para prevenir hepatitis A y B.
Las medidas para prevenir la propagación de la hepatitis B y C de una persona a otra incluyen:
Evitar compartir artículos personales tales como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes.
NO compartir agujas para inyectarse drogas u otros equipos para drogas (como pajillas para inhalarlas).
Limpiar los derrames de sangre con una solución que contenga 1 parte de blanqueador por 9 partes de agua.
NO hacerse tatuajes ni perforaciones (piercing) en el cuerpo con instrumentos que no hayan sido esterilizados apropiadamente.
Para reducir el riesgo de contagiar o contraer la hepatitis A:
Siempre lávese bien las manos después de usar el baño y cuando entre en contacto con la sangre, las heces u otros fluidos corporales de una persona infectada.
Evite los alimentos y el agua que no estén limpios.